sábado, 26 de abril de 2014

LA NOCHE DEL MIEDO



Era una noche del mes de Noviembre, ya hace varios años cuando un grupo de jóvenes, estaban en las afueras de sus casas, ellos Vivian en una colonia de la zona 21 de la ciudad capital de Guatemala, en ese momento como parte del aburrimiento que tenían, no sabían más que hacer, eran ya las 10 de la noche y ellos platicaban, hasta que uno de ellos quien se llama Brian se le ocurrió una idea que quizás se las dijo a sus amigos en forma de chiste o broma, pero la curiosidad hizo que todos la aceptaran y lo que al parecer para Brian era una broma resulto siendo una gran idea para pasar el momento de aburrimiento que todos tenían.
Resulta que Brian entro a su casa y saco un tablero para Jugar, resulta que el juego que había sacado era un juego malévolo ya que lo que esa noche el grupo de jóvenes iban a jugar era la GÜIJA, cuando se llegó el momento de comenzar a jugar hubieron algunos que no se atrevieron a jugar, pero si aceptaron el reto de quedarse observando que sucedía..

Ellos decidieron buscar un lugar silencioso, lleno de árboles para que nadie los descubriera y se diera cuenta de lo que estaban haciendo, y siendo ya casi las 11 de la noche iniciaron el juego, uno de los jóvenes hizo la primer pregunta, la cual fue de que si estaba presente en ese momento y la respuesta fue SI, así comenzó el temor en ellos, ya con un poco de nervios pero nadie quiso dejar de jugar por miedo a que lo molestaran, y siguieron preguntándole y resulta que era hombre el espíritu que estaba en ese momento en el juego, dio las letras de su nombre las cuales al juntarlas eran BOB, rápidamente uno de los que no estaba jugando investigo en internet y resulta que BOB era un niño que había fallecido en un accidente en Australia, y el espíritu de ese niño era el que estaba en el Juego, ya todos llenos de miedo, hicieron la última pregunta, la cual fue, ¿ Bob, si estás aquí presente manifiéstate?. Todos se quedaron en silencio mirándose los unos con los otros, a la espera de que podía suceder, fueron segundos solamente los que habían pasado cuando BOB se hizo presente de una forma de aire que hasta las hojas de los arboles cayeron, y una sombra se cruzó de un árbol hacia otro, todos llenos de temor salieron corriendo, cada quien a sus casas, esa noche nadie de los jóvenes pudo dormir, el miedo de ellos era que se habían ido sin cerrar el juego, pero por fortuna no les sucedió nada más.

 Cuento escrito por Marco Antonío Barrios.


0 comentarios: